Libro
El fantasma del
bar La Playa
Novela de terror del año 2015, basada en el mito del fantasma que habita el bar. Esta creencia -y muchas vivencias y relatos asociados- provienen desde antes de la década del 50, y siempre ha sido un misterio su origen. Sin embargo, parroquianos y mozos, durante décadas, aseguran haber visto platos o vasos moverse en la oscuridad, haber escuchado pasos y el llanto de una niña, además de puertas que se cierran a sus espaldas, en la soledad del carismático lugar.

El terror se acrecentó en el año 2002, cuando el fotógrafo Pablo Alarcón sacó una instantánea que terminaría siendo la postal oficial del Bar La Playa, en el año de su centenario, 2003. Al revelar la foto, la cabeza de una pequeña se materializó sobre el mesón, como si su cuerpo traspasara la gruesa madera. Esa foto más todas las historias relativas al espectro fueron la base que motivó la novela.

Después de la aparición de la foto, el matinal Mucho Gusto envío un grupo de noteros a realizar un reportaje al lugar y al fantasma, pero extraños ruidos a sus espaldas los obligaron a dejar la grabación, huyendo del lugar.

Este es el estracto de una entrevista del 2015: “Son muy reiterativos los relatos de personas que habían vivido circunstancias atípicas en el Playa” –dice Néstor Flores-. “En los 80 y los 90 fui mucho a ese bar y siempre buscaba tocar el tema con quienes atendían la barra. A casi todos alguna vez les pasó algo. O supieron de alguien, décadas atrás, que renunció al trabajo por miedo a bajar a las bodegas, porque le habían tocado el hombro o la espalda, estando solos, en medio de la más negra y fría de las oscuridades”.
‘El fantasma del bar La Playa’ toca otros aspectos de la vida de Valparaíso, como sus grandes inundaciones a comienzos del siglo 20 y la llegada de migrantes y turistas a sus calles. La protagonista de la historia, de hecho, es una bella y atlética holandesa que arriba a la ciudad para desentrañar ciertas intrigantes sensaciones vividas en su Amsterdam natal. Es su madre, descendiente de chilenos, quien la orientará trayéndola al principal puerto de Chile, donde la desenfadada europea pasará las horas más terroríficas de su vida.



“Es una novela escrita en el mismo estilo de mis libros anteriores” –prosigo en la enevista-. “De lectura veloz, muy preocupado de la trama, de los giros y vueltas de tuerca. Nada de tratados filosóficos. Mi idea siempre ha sido la de relatar una historia como si fuera una buena película, logrando que cada página del libro se transforme en el telón que exhibe las escenas, y la progresiva y envolvente acción”.